creciendo con una mascota

Creciendo con una mascota

Las mascotas enseñan a amar, son fieles y agradecidas.  Ayudan al desarrollo de la capacidad afectiva y de comunicación,  ya que con ellas  se pueden compartir juegos, sensaciones y afectos. Los niños pueden aprender a través del contacto con sus mascotas son etapas del desarrollo de la vida que ellos también han de vivir, como es  la procreación, la sexualidad, la vejez… la muerte;  pero sobre todo, asumen responsabilidades y  cuidados  cuando ellas lo necesitan.

Estudios afirman que las relaciones con los animales ayudan mucho a los niños:

De acuerdo con un estudio realizado en el Hospital Universitario de Kuopio, en Finlandia, de los bebés que viven con perros durante el primer año de su vida, un tercio era más propenso a evitar enfermedades respiratorias e infecciones que su contraparte. Esto es consecuencia de que al estar en contacto con los gérmenes aumenta el sistema inmunológico de los bebés para prevenir las enfermedades.

Las caricias a las mascotas contribuyen a la relajación, a la compañía, a la autoconfianza y, por lo tanto, a la autoestima, ayudan al manejo de la comunicación no verbal  y a la empatía.  Aprenden a tener un comportamiento responsable, dándoles de comer, sacándolos a pasear, etc. aprendiendo desde     pequeños los principios del respeto y cuidado hacia los otros.

Por todo lo anterior, es importante concluir que compartir y convivir con una mascota es una buena escuela y una excelente experiencia para los niños, relacionarse con otro ser vivo, tener contacto físico y emocional, comunicación, respeto y amor son elementos suficientes para darle a sus hijos la oportunidad de vivir una experiencia única  que recordarán el resto de sus vidas.   De ustedes padres, depende, que puedan vivirla!

LIC. ODILIA SOTO DE FONSECA

revisado 12/9/15

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