Akita Inu

Akita Inu

Nombre(s) alternativo(s): Matagi-inu (perro de cacería). Karae-inu (perro de la guerra). Odate y Tohoku (perro de la providencia). Akita japonés. Perro japonés de Akita.
País de origen: Honshu (Japón)
Peso: Machos: 85 a 130 libras. (39 a 59 kg.) Hembras: 65 a 110 libras. (29 a 50 kg.)
Altura: Machos: 63 a 71 cm. (25 a 28 pulgadas). Hembras: 61 a 69 cm. (24 a 27 pulgadas).
Color: Puede ser negro, blanco, rojo y atigrado. Todos los colores, a excepción del blanco deben tener “urajiro”. Urajiro es pelo blancuzco a los lados del hocico, en las mejillas, debajo de la mandíbula y en el cuello, en el pecho, abdomen, debajo de la cola y en la parte interna de las piernas.

Historia: La primera muestra de la existencia del Akita Inu la encontramos muchos siglos atrás. Y es que esta raza es una de las más antiguas de Japón y casi del mundo. Encontramos su figura en relieves que datan de más de 2000 años antes de nuestra era. Algo más recientes son los datos más concretos que se tienen de la raza. Entre los siglos XVI y XIX, bajo la era Edo, el Akita era un personaje muy importante dentro la sociedad. De hecho, llegaban a tener sus propios apartamentos y servidores. Sólo la familia imperial y las nobles tenían derecho de poseer estos perros. Además, se dirigían a ellos en un lenguaje especial, utilizado solamente para ellos… De aquí que el Akita posea una majestad y una gran nobleza, además de una inclinación por que le sirvan. Tiempo más tarde se produjeron cruces de esta raza con molosos y el Akita pasó a formar parte en combates de perros, debido a su coraje legendario. Afortunadamente, unos enamorados de esta magnífica raza consiguieron reencontrar y reconstruir la raza para llegar al estándar que conocemos hoy. Y desde el 1931, ha sido declarado “Patrimonio nacional” en Japón.

Temperamento y carácter: El akita es un perro dócil, confiable y receptivo. Sin embargo, también es un perro de carácter fuerte e independiente, con gran coraje. Por tanto, requiere adiestramiento desde cachorro. Debido a su carácter fuerte e independiente es preferible entrenar al akita con métodos positivos. El adiestramiento tradicional no siempre resulta efectivo con esta raza y, en algunos casos, puede conducir a problemas serios como la agresión canina. Este perro es un excelente guardián y un fiero defensor de los suyos cuando la situación lo amerita. Un akita puede fácilmente convertirse en “guardián de recursos” (un perro que no permite que se le quiten las cosas) debido a que su presencia es imponente. Es importante, por tanto, socializarlo correctamente y enseñarle a dejar las cosas a la orden. Aunque es un excelente guardián y un buen compañero, el akita no es el perro ideal para familias con niños pequeños, ya que tiende a reaccionar mordiendo cuando se lo molesta demasiado. Tampoco es un buen candidato para convivir con otras mascotas, ya que tiene un impulso de presa muy desarrollado y puede tratar de “cazar” a las otras mascotas. El akita tiene tendencia a pelear con otros perros, por lo que es importante socializarlo desde cachorro y entrenarlo en obediencia básica.

Salud: Aunque el Akita es un perro fuerte y fornido tiende a desarrollar enfermedades como la displasia de cadera, disfunciones de la glándula tiroides, patologías del sistema inmunológico y problemas en las rodillas. Longevidad de 10 a 12 años.

Cuidados: Su pelo debe cepillarse diariamente, pero no requiere cortes de pelo. Se debe bañar solamente cuando es absolutamente necesario con un champú suave. Pierde pelo en cantidades considerables dos veces al año. Es una raza propensa a displasia de cadera, disfunciones de la glándula tiroides y problemas en las rodillas.
Entrenamiento: El Akita es un perro relativamente fácil de entrenar debido a su carácter equilibrado. Sin embargo por ser de carácter fuerte e independiente se recomienda empezar su entrenamiento a temprana edad. Debe ser entrenado con métodos positivos pues de lo contrario puede mostrarse agresivo.

Alimentación: El Akita Inu debe ingerir un alimento completo y balanceado de una marca seria y reconocida durante toda su vida. Sólo si el perro estuviese sometido a trabajo o entrenamiento, se debe dar un alimento performance. Siempre se debe vigilar la “condición corporal”, para evitar sobrepeso y obesidad. Alimentar de preferencia dos veces por día y mantener agua potable fresca y limpia en forma permanente (el alimento jamás debe estar siempre disponible). A partir del año hay que darle alimento para adultos pero depende de la actividad física que tenga.

Ejercicio: A pesar de su tamaño, el Akita no necesita ejercicio extremo, sino solamente moderado. Por eso, puede adecuarse a vivir en un departamento. Sin embargo, el ejercicio debe ser frecuente y regular, por lo que es importante proporcionarle suficiente ejercicio físico y mental. Aunque el Akita puede adecuarse a vivir en un departamento, es preferible que cuente con un jardín o patio para poder correr. Los paseos diarios son una necesidad para esta raza, aún si se cuenta con un jardín.

Fuente: sobreperros.com / 101razasdeperros.com / mascotasaludable.cl / deperros.org

Fotografía: animalmascota.com 

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